lunes, 27 de agosto de 2018

Cuando debe aceptar una tienda la devolución de una compra

Como norma general, los comercios no tienen obligación alguna de aceptar la devolución de una compra. 
La legislación vigente únicamente establece el deber de cambio o reembolso cuando el bien presenta algún defecto, ante este caso estaríamos ante el incumplimiento o el cumplimiento defectuoso de un contrato y se aplicarían las normas que rigen para la garantía legal. Es decir, se dispondría de un plazo de dos años para los bienes nuevos y de, al menos, un año para los de segunda mano. 
Si estas en estas circunstancias, tienes un producto defectuoso y el negocio no atiende a tus razones, puedes presentar una reclamación. Para ello, debes solicitar la hoja de reclamaciones, (todos los comercios tienen obligación de tener), rellenarla y dejar constancia por escrito de tu petición. 

No obstante, los comercios disponen de libertad absoluta para fijar su política comercial de devoluciones y es frecuente, como deferencia comercial, la práctica de anunciar y publicitar la posibilidad que, si el producto no colma sus expectativas, puedas cambiarlo por otro, obtener un vale para canjearlo en el futuro o pedir el reintegro del dinero.
En las compras a distancia (internet, etc.) o fuera del establecimiento comercial (Ventas a domicilio) existe el llamado derecho de desistimiento que puede ejercerse durante los 14 días naturales posteriores a la compra y que permite la devolución del producto sin condición alguna.

Para evitar problemas, antes de adquirir un producto en una tienda debes preguntar por su política de devoluciones. Así te aseguraras que, si finalmente te arrepientes de la compra, podrás cambiarla por otro artículo o recuperar tu dinero.

Si aún te quedan dudas, llamanos o en ponte en contacto con nosotros por teléfono, email, WhatsApp, redes, etc.

NO te olvides, en EUROCONSUMO, estamos para ayudarte. 

941 031 051 nuestra ayuda es GRATUITA

lunes, 20 de agosto de 2018

¿Qué son las tarjetas revolving? o Tarjetas de pago aplazado

Son tarjetas de crédito que presentan la peculiaridad de que solo tienen la opción de pago aplazado, es decir, todas las compras que se paguen usando una de ellas se aplazarán con sus correspondientes intereses, obligando al usuario a estar permanentemente endeudado sin necesidad. 

Las tarjetas revolving suelen ofrecer distintas opciones de pago:

  •  Pagar una cantidad fija mensual.El cliente fija el importe que quiere pagar cada mes (por ejemplo 300 euros), con independencia del gasto mensual de la tarjeta, De esta manera el importe a pagar siempre es el mismo y si el gasto es mayor, se acumulará en el crédito dispuesto: la deuda que se pagará con los intereses correspondientes. Hay que tener en cuenta que las entidades suelen establecer un importe mínimo a pagar (ronda normalmente los 18 euros). Con este sistema, si la cuota establecida es pequeña, puede que no alcance siquiera para cubrir el pago de los intereses generados, de manera que tras el pago de la cuota,la deuda pendiente no solo disminuye, sino que aumenta. 
  • Pagar un porcentaje de la deuda pendiente.En este caso el consumidor paga cada mes un porcentaje del crédito consumido, con una cuantía mínima por recibo: por ejemplo, si tenemos acumulado en nuestra tarjeta un gasto de 1000 euros y fijamos una cuota del 40%, nuestra cuota a final de mes será de 400 euros, quedando 600 euros pendientes de devolución. Este segundo sistema de pago tampoco es recomendable, pues induce a entrar en una espiral de deuda continua, en la que nunca se acaba de pagar: cuanto menor es el saldo pendiente, menor es también la cuota que hay que pagar, con lo que se alarga de manera innecesaria el plazo de devolución (y aumenta la cifra de intereses). 
Te las ofrecen para que las uses­­­­­... pero no te informan. 

Las entidades ofrecen este tipo de tarjetas y para hacerlas cada vez más atractivas, no cobran comisiones de emisión, ni comisiones de renovación anual. 
Establecen incentivos para su uso, como la devolución de un porcentaje de las compras pagadas con ellas (a veces hasta más del 5%).
Por otro lado, la normativa no obliga a las entidades a advertir sobre el crecimiento de la deuda pendiente o sobre los problemas que supone fijar una cuota muy pequeña. El resultado es que muchos usuarios pueden encontrarse, sin darse cuenta, en una espiral de deuda permanente.

El Banco de España indica que una buena práctica financiera consistiría en que, para los casos en los que la amortización del principal se vaya a realizar en un plazo muy largo, la entidad financiera facilitara de manera periódica información sobre cuánto tiempo se tardaría en terminar de pagar la deuda pendiente pagando la cuota fijada si se dejara de utilizar la tarjeta, cuál debería ser el importe de la cuota mensual que permitiera liquidar la deuda pendiente en el plazo de un año o ejemplos sobre el posible ahorro de intereses que representaría aumentar el importe de la cuota... Sin embargo son simples recomendaciones, las entidades no están obligadas a seguirlas y, de hecho, no consta que ofrezcan esta información a sus clientes. 

EVÍTALAS

Evita las tarjetas de pago aplazado, ya que te obligan a estar endeudado sin necesidad. En general, usar el pago aplazado es una opción que normalmente sale muy cara, que en la mayoría de casos superan el 20%, por tanto, no es una opción recomendable. 

No obstante:
Si alguna vez tienes que utilizar el pago aplazado de la tarjeta, la mejor opción (si tu tarjeta lo permite) es aplazar solo la compra que desees.
Si no tienes la posibilidad de aplazar una sola compra,usa la tarjeta solo para pagar la compra que quieras aplazar y no hagas más pagos con ella hasta que pueda volver a cambiar la forma de pago a fin de mes sin intereses.
Si tienes pagos aplazados con tarjeta en cuanto dispongas de liquidez, cancela anticipadamente la deuda pendiente. 
Si alguna tarjeta de pago aplazado te ofrece condiciones interesantes y quieres usarla, hazlo solo para pagar las compras que desees aplazar, pagando el resto de gastos con la tarjeta de crédito normal de pago a fin de mes sin intereses. 

En cualquier caso no es buena idea usar tarjetas de pago aplazado para beneficiarse de incentivos como la devolución de un porcentaje de las compras pagadas con la tarjeta, porque los intereses superarán a cualquier incentivo. 

No te dejes tentar ve sobre seguro.

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lunes, 13 de agosto de 2018

PLATFORMA ODR PARA LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN LÍNEA

Se trata del sitio WEB interactivo , que, gratuitamente, proporcionara un punto único de acceso a consumidores y empresas para la resolución extrajudicial de litigios contractuales derivados de contratos de compraventa o prestación de servicios celebrados en línea.

Los empresarios, comerciantes y plataformas o mercados que ofrezcan sus productos o servicios de forma electrónica tienen obligación de incluir en su WEB, un enlace, de fácil acceso, a la plataforma y si ofrecieron sus productos a través de correo electrónico, deberán incluir en este la información sobre dicho enlace.

La Plataforma ODR permite a los consumidores y comerciantes presentar reclamaciones mediante un formulario electrónico disponible en todas las lenguas oficiales de la Unión Europea (además en Noruego e Islandés) con la opción de adjuntar los documentos pertinentes.

El Centro Europeo del Consumidor adscrito a la AECOSAN, ha sido designado ante la Comisión Europea, como punto de contacto de la plataforma ODR en España, proporcionando asistencia y apoyo en la presentación de reclamaciones a través de dicha plataforma. El CEC como punto de contacto en España, enviará de manera automática la reclamación a la entidad nacional de resolución alternativa competente que las partes hayan acordado, estando estas obligadas a concluir el procedimiento en un plazo de 90 días.

La creación y desarrollo de la Plataforma de resolución de litigios en línea deriva del Reglamento (UE) 524/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo.

lunes, 6 de agosto de 2018

EL ROAMING YA ES PASADO

Tras diez años de negociaciones y acuerdos, el roaming o itinerancia móvil desapareció el 15 de junio de 2017 con la entrada en vigor de la normativa europea que impide a las compañías telefónicas cobrar suplementos a su clientela por utilizar los móviles cuando viajen por la Unión Europea.

Esto significa que los ciudadanos europeos, como usuarios de servicios de telefonía e Internet en el  móvil, pagarán lo mismo por usar su dispositivo en su país que en los otros Estados miembros y podrán viajar dentro de la UE, utilizando la misma tarifa que tengan contratada en su país de origen para estos servicios.

Si un usuario tiene contratado un número de minutos en llamadas o Megabytes (MB) de datos en su país de origen, cuando viaje a a otro país de la UE, todas las llamadas o conexiones de datos que realice serán contabilizadas como parte de su tarifa doméstica, sin cargos adicionales a los ya establecidos por su operador nacional y ya no habrá una tarifa añadida para usar el teléfono en un país europeo distinto al que se contrato.

Existen ciertas limitaciones, para garantizar el uso razonable del servicio de itinerancia por parte de los usuarios. 
Se impondrán recargos cuando exista constancia de un empleo anómalo, ejemplo: en situaciones de "roaming permanente", es decir, que un usuario obtenga una tarjeta SIM en otro Estado Miembro, donde las tarifas domésticas sean mas favorables, para usarla permanentemente en su país de residencia.
Esta garantía de uso razonable se basa en un limite de uso de los servicios de itinerancia, una vez alcanzado, los operadores pueden cobrar un sobrecargo adicional, que también está regulado. En esos casos, la operadora solo podrá regular el uso caso de demostrar un uso indebido.

En el caso de los contratos que ofrecen una cantidad ilimitada de datos o tarifas muy reducidas para su mercado nacional, por debajo de los limites de las tarifas mayoristas, está prevista una salvaguardia sobre el volumen de datos que puedan consumirse en itinerancia.
El contrato del teléfono es independiente del país de residencia, pero esta limitado a que el uso mayoritario se dé en el país local o se demuestra una vinculación, por lo que contratar una tarifa  a que más económica en otro país al que residimos nos obligaría a usarlo en su mayoría en ese Estado.
En caso necesario, los operadores podrán pedir a sus clientes que demuestren que residen en el país o que tienen vínculos estables con ese Estado Miembro, como es una relación laboral o cursar estudios universitarios en el país.

La Comisión Europea deberá informar cada dos años sobre el impacto de las nuevas reglas de roaming para vigilar que están funcionando o proponer "nuevos techos" tarifarios si fuera necesario. El primer plazo se cumple el 15 de diciembre de 2019.