viernes, 14 de octubre de 2016

Comerciales de luz y gas

Ha terminado el verano y con la llegada del frío empiezan las visitas de supuestos comerciales o técnicos de empresas de gas y electricidad a nuestros hogares.

Si te dicen que son de tu compañía y te piden facturas o que firmes un papel que a penas te permiten leer desconfía de ellos, en muchos casos intentarán aprovecharse de nuestra buena fe. Tu compañía ya tiene tus datos; pide a ese comercial que se identifique y llama a tu compañía para comprobar si la información es cierta o correcta. 

Si te visita un técnico que quiere revisar tu caldera, ten en cuenta esta información:
Las revisiones de caldera no son anuales, sino cada dos años, la empresa con quien trabajas debe avisarte por lo menos con cinco días de antelación y sobre todo una vez realizada la revisión no pagues en metálico ni des tus datos para que te cobre. Tu empresa comercializadora tiene ya tus datos y el coste de la revisión de tu caldera se cargara en el recibo junto al consumo de gas de ese mes. 

Si tienes una avería y llamas para que te lo solventen puede que tengas que pagar las piezas sustituidas, consúltalo antes de la reparación y pregunta por las opciones de pago. 

Si el técnico te amenaza con que si no pagas te corta el suministro, no dudes en llamar a tu compañía.Si desconfías desde el primer momento pide la identificación o DNI, si viene de la distribuidora de gas/electricidad no tiene porque negarse, de lo contrario seguro que se marchara. 

Si te visita un comercial de tu compañía para ofrecerte mejoras pídele la información por escrito y meditalo, no firmes al momento. 

Si te interesa lo que te ofrece llama directamente a la compañía para que te confirmen lo que te están ofertando. Nunca des tus datos y no firmes nada que no hayas comprobado. 

Si viene un comercial de una compañía de luz y gas que no es la tuya para presentarte sus ofertas confirma las ofertas con la compañía y no firmes nada. 

Si estas interesado en lo que te ofrecen llama por tu cuenta a la compañía que dicen representar para comprobar si es cierta la oferta que te proponen. 

Sigue estas recomendaciones porque la cantidad de intentos de estafa de supuestos comerciales se han disparado en los últimos meses. 

Si tienes cualquier duda antes de aceptar y firmar cualquier cosa llámanos a Euroconsumo La Rioja, las ofertas no tienen una duración momentánea que desaparece cuando el comercial abandona tu rellano.

lunes, 3 de octubre de 2016

Compraventa de artículos usados: información y garantías


Cuando adquirimos un artículo usado debemos conocer que no siempre tendremos una garantía mínima legal de dos años, como en el caso de los productos nuevos. 

Hay que precisar que si la adquisición se hace a un  particular la garantía viene determinado por el código civil y en este caso el vendedor responderá de la cosa vendida durante seis meses. Dicha responsabilidad solo podrá exigirse a través de los tribunales de justicia al tratarse de una relación entre particulares.

Cuando un consumidor adquiere un bien usado en una empresa, por tanto hay una relación de consumo, la garantía es de dos años salvo que el vendedor y el consumidor hayan pactado un plazo menor que no podrá ser inferior a un año, pero tiene que quedar claro que dicho plazo ha de figurar por escrito. 
En caso de que se nos entregue el justificante de compra  sin ningún plazo de garantía, que esté entre los doce meses y los dos años, ha de entenderse que el bien, aunque sea de segunda mano,  tiene el mismo periodo de garantía que si fuera nuevo.

Otra cuestión muy importante es que en un contrato nos pueden detallar los defectos que tiene el producto usado que adquirimos y en este caso el consumidor no tendría derecho a reclamarlos ya que la Ley establece que no habrá lugar a responsabilidad por faltas de conformidad que el consumidor conociera o no hubiera podido fundadamente ignorar en el momento de la celebración del contrato.


Por último, y al igual que en los productos nuevos, salvo prueba en contrario, se  presumirá que las faltas de conformidad (averías) que se manifiesten en los seis primeros meses posteriores a la entrega del producto ya existían cuando la cosa se entregó,  excepto cuando esta presunción sea incompatible con la naturaleza del producto o la índole de la falta de conformidad.